“Inteligente, creativa, sensible, persistente y disciplinada”, así se describe Keila Yirena Ortiz Álvarez, quien en los últimos años ha aprendido a combinar su rol de esposa y madre, con el de empresaria y estudiante de noveno semestre de Mercadeo.
Una mujer que además de un talento innato para las manualidades, sabe administrar el tiempo, tanto, que en su apretada agenda siempre tiene espacio para practicar algún deporte, crear una nueva estrategia de marketing digital, buscar futuros clientes y posibles aliados para su marca.
Precisamente, por estos días trabaja en una alianza estratégica con una diseñadora de bolsos, quien encontró en sus joyas, el toque perfecto para sus futuras colecciones.
Esta alianza le permitirá a Keila avanzar en el proceso de expansión de Mujeres de Kilates, la empresa que creó en 2018 junto a su hermana gemela Kelly, donde elaboran a mano cada una de sus piezas, incorporando técnicas como el alambrismo y el bordado en piedras naturales como ágatas, amatistas, murrallas y cristales. Una joyería con concepto maximalista, inspirada en la naturaleza, que se apoya de colores llamativos para empoderar a la mujer contemporánea y exaltar la belleza latina.
“Mujeres de Kilates nació gracias al apoyo de mi esposo, quien creyó en nuestro talento. Iniciamos haciendo bisutería y dos años después nos enfocamos en el diseño y elaboración de joyas. Somos una empresa que rinde homenaje a la mujer que se proyecta, que confía en si misma, que tiene carácter y capacidad de decisión”, expresa Keila, quien de manera enfática asegura que en el país ninguna marca puede competir con la calidad, el diseño, la autenticidad y la esencia de su empresa.
Una marca emergente que ha ido posicionándose en el mercado local y que gratamente ha tenido una gran aceptación en mercados internacionales, ejemplo de ello son los envíos que durante estos años han realizado a países como Panamá, Brasil, México, Argentina, Estados Unidos, Canadá, España y Grecia.
“El proceso de emprender y consolidar una empresa no es sencillo, pero sí posible. En ese sentido, las claves para construir y mantener activa una marca son la constancia, la capacidad de evaluar, reestructurar, pensar y redefinir estrategias, sin poner en juego la esencia, el ADN de la marca y su propósito, que en nuestro caso es entregar joyas únicas, auténticas, creadas para generar y transmitir emociones, contar buenas historias y cautivar corazones”.